Yo contra mi
Os prevengo que seré autorreferente,
Como puede ser cualquier autorretrato
Me defiendo de posible acusamiento
Desmintiendo que nadie haga otro tanto.
Compruebo poseer dos naturalezas,
Dos formas de describirme a mi mismo,
Que no tienen que ver tanto con el ying y el yang
Como tienen más que ver con papá y papa:
Por un lado me imagino como Rockstar,
Bien melódico y melodramatiquero
Acompañando un piano dulce de estridencias
Y sacudiendo el optimismo Coldplayero,
Por otro lado aspiro a un artistoide
De pausadas melodías europeas
Imagino un vanguardismo medio poeta,
(Pretencioso y otoñal, pero poeta)
Con olores amelianos y hojas secas en las veredas.
De cualquier modo se me condenará:
Ya sea por la superficialidad pop-rockera Bono-ista
O por la melancolía pretenciosa Tiersen-ista
Que en cualquier caso será una pretención banal
Que termina a-medio-morir-saltando, aburrida.
Admito el deseo de trascendencia
De tocar alguna escencia con la mano
Que no sea la de vainilla en los supermercados,
Pero también admito el odio irrefrenable
Al idealismo platónico y al olor a neo-clásico
Y por eso anhelando ser poeta
Me empelota el paradigma literario
Asi no llegaré a ninguna parte
Asi me quedaré siempre aleteando.
A veces me encuentro más bien feo,
Mi amada piensa todo lo contrario
Lo que no impide que, pese a nuestras disidencias
Podamos seguirnos queriendo otro tanto.
Me siento pretencioso, empaquetado
Yo solo quería ser espontáneo
Pero por querer escribir sin fe en el engaño literario,
No me queda mas que ser solo un poeta imaginario.



